Episodio 37. Cambia tu chip a modo bienestar

Bienestar es el conjunto de las cosas para vivir bien, dice el diccionario de la lengua española. Yo lo definiría, que es el punto donde encontramos balance para tener calidad de vida. Probablemente si les preguntara hoy cómo logran conseguir esa calidad de vida, muchas me responderían con un me voy al spa o al salón, de fin de semana, hago un viaje, me voy al cine o trabajo mucho para poder tener dinero y darme ciertos gustitos. Sin embargo, ahora nos ha tocado estar en casa, o salir sólo a trabajar o para ir al súper. Ese concepto que muchas teníamos como bienestar, de repente ya no está al alcance de nuestras manos. He aprendido que aunque todo lo anterior contribuye a que logremos “resetearnos”, el bienestar empieza por el autocuidado popularmente conocido por su traducción al inglés: self-care. Y ahora, quedándonos en casa, se nos está dando la oportunidad de “cultivarlo”, mejorarlo, ponerlo en práctica.

  

1.   Deja de seguir personas que no te sumen

Bien lo dijo Jay Shetty, si no lo siguen en redes háganlo. ¿Si no te suma, para qué hacerlo, seguirlo? Este es un buen momento para hacer un detox digital, y con esto no me refiero a desaparecerse de las redes o desconectarse, sino dejar de seguir a quien no le sume y seguir a quien sí. Mire, aunque se trate de un amigo, si le da cosita dejarlo de seguir, al menos póngalo en mute. 

2.    Agradece

Nunca me cansaré de poner esto en las listas que les comparto y es que en serio es tan importante para que usted tenga balance en su vida y empiece a ver las cosas más bonitas. Por ejemplo, cuando Gal no hace algo como yo quiero que lo haga y me enojo, al rato suelo pensar en cosas que sí hace que me dan felicidad, paz o me divierten. Agradezco que trabajo desde casa, aunque eso signifique que trabaje más y a toda hora. Agradezco que pueda pasarme todo un día en pijama sin el corre, corre. Agradezco que tengo comida siempre en mi mesa, luz, agua. Que tengo acceso a internet para ver tutoriales de cómo hacer un cheesecake o las recetas de un cake de zanahoria. Agradezco que mi familia, aunque dividida en dos países, está saludable. Agradece, agradece, agradece. No hay mayor energizante que el agradecimiento.

3.    Ora

Algunos podrían aquí meditar, puede hacerlo también. La verdad es que últimamente mi mente anda a mil por hora, y se me hace muy difícil, pero orar no, aunque sea cuando me estoy bañando, o  a veces me tranco un momentito en mi clóset a conversar con Dios. Si usted prefiere entonces medite.

 4.    Haz rompecabezas

El rompecabezas ayuda para muchas cosas, y guess what? Sus ventas se han disparado a raíz de la cuarentena, a nivel mundial. No lo digo yo, lo publicó The Economist. Entre sus beneficios están reforzar la memoria, ayudar en la resolución de problemas y una de las más importantes, es una tarea familiar que puede durar varios días. 

5.    Ten mejores conversaciones contigo

Las peores conversaciones la tenemos con nosotras mismas, y más cuando estamos tan ociosas: “Siempre hago las cosas mal”, “No voy a salir de esta”, “Soy una estúpida”... Ve cambiando el chip poquito a poquito. A mí me funciona siempre justo antes de acostarme imaginarme en otra situación. Las batallas más duras se viven en la mente, así que lo más productivo que puedes hacer en esta cuarentena es hacer las pases contigo y tener conversaciones que te construyan. 

6.    Pide ayuda

Yo soy muy testaruda, y cuando me enojo, yo quiero hacerlo todo yo sola porque “Girls can and will”, y uno puede comerse el mundo. Aunque ahora que lo pienso creo que es un trauma de trabajar en grupo en el cole. Jajajajaja. Volviendo a la seriedad, lo más saludable siempre que pienses que te estás ahogando es pedir que te ayuden, aunque esté enojada.

 7.    Sé generosa

La mejor terapia que puedes hacer sin ir donde un terapeuta es ayudar a alguien que lo necesite. Y ahora hay tanta gente que lo necesita. ¡Tanta que se sorprenderían! Puede ser hasta promoviendo el trabajo de alguien local, mejor aún si puedes comprarles algo. En RD, y bueno, si estás fuera, puedes contribuir con una causa a través de Jompéame.

8.   Haz digital networking

Si escuchaste el episodio junto a Mr. Pichón sabes lo importante que es el networking. Con todos los lives, clases digitales, y sobre todo, grupos por zoom es muy fácil conectar y conocer otras personas que tengan tus mismos intereses o hasta estar en un book o wine club online. Aquí les dejo el link al artículo de time que les da opciones de clubes de lectura digitales.

9.   Ten un date 

Si estás compartiendo espacio con tu amorcito, entonces tengan un date. Yo todavía estoy buscando la mejor opción, pero recientemente descubrí un servicio en RD, donde puedes elegir un plato para dos y lo preparas en tu casa. Te dan todos los ingredientes dentro de una caja. Caja Gourmet RD. Si no estás con tu amorcito, entonces cada quien puede cocinar lo mismo, o ver una peli a distancia. Si estás soltera, siempre podrás hacer una peña con tus amigas, vinito en mano. Hay muchas opciones para mantener la llama viva, del amor y de la amistad.

10. Ponte en pausa

Hablemos en este apartado de la productividad. Siento que quizá el hustle (joceo) nos ha hecho entender un significado distinto de la productividad personal. Hemos asumido la productividad industrial con la nuestra. Esa que dice que mientras más cosas haces en menos tiempo, te hace mejor. Yo estoy muy a favor de la frase que dice que si en esta cuarentena no aprendiste algo nuevo o te leíste un libro te faltaba disciplina, no tiempo. Lo dije en otro episodio y lo reitero. Ahora bien, pienso que estos días “guardados” han servido para muchas cosas, entre ellas, para hacer un viaje interior. Eso, aunque no lo creas, conlleva ser productiva. También cocinar hasta perfeccionar un receta de pan guineo, aprender a secarte el cabello, hacer un meal prep plan para toda la familia… ¡concho!, eso no sólo es productiva, eso también es ser estratega. Desarrollar un sistema que ahora te permita lavar los platos hacerlo en menos (más que productividad, es casi es un trabajo casi a tiempo completo), hasta ver viendo un IGTV para aprender algo nuevo o conocer de alguien te hace productiva. Tenemos que dejar de verlo como algo externo, que si no se enseña no se logró. A veces, la productividad es sólo a modo personal, se eficiente contigo misma.

Hay una productividad más allá de lo que nos ha vendido como socialmente aceptable. Así que empecemos de lo poco a lo mucho y por ahí vayamos creciendo, sin presión.

Dicho esto y retomando el título de este punto, también soy partidaria de hacer una pausa… quedarme todo el día en pijamas y hacer una cosa distinta a la que hacía, o solo comer y ver una serie en Netflix, o ver la mi cuenta de memes favorita, por ejemplo. Hay que hacer una pausa. No hacer las cosas uno que otro día es válido. Está comprobado que hacer una pausa mejora el desempeño laboral, reduce el estrés y si tienes un bloqueo creativo es absolutamente necesario.

Uff!! Me fui en una en este punto, pero quería dejarles claro lo que pienso de la productividad, y mostrarles, que aunque el mundo le grite que usted no lo está siendo, está equivocado. Soy partidaria de la productividad pero como ven, no de la que nos han vendido. Si llegaste hasta este punto (aunque fuera leyendo por ratitos), fuiste productiva, y por ende, estás trabajando en tu bienestar.

 

Ciao chicas. ¡Gracias por leerme!